
Consumir los alimentos adecuados puede contribuir considerablemente a proteger nuestro organismo contra las infecciones durante esta estación. Como en todo, más vale prevenir que curar. Mantener el equilibrio adecuado en el organismo antes de que nos ataque una infección es mucho más eficaz que medicarse.
Es imprescindible una buena salud digestiva para mantener un sistema inmunitario fuerte, evitando al mismo tiempo que las bacterias perjudiciales se impongan. También puedes ayudar bebiendo agua abundante y tomando mucha fruta y verdura fresca de temporada. Las vitaminas presentes en las frutas y las verduras crudas contribuyen al buen funcionamiento del sistema inmunitario. Para aportar un poco de variedad a tu dieta, ¿por qué no pruebas a exprimir verduras como la zanahoria, el apio y la remolacha, mezcladas con un poco de zumo de frutas como la naranja, el plátano o las frambuesas (que pueden encontrarse congeladas en invierno)?
Consumir los alimentos adecuados no sólo fortalece nuestro cuerpo, sino también nuestra mente. Los alimentos ricos en antioxidantes naturales, por ejemplo, se han asociado a una amplia variedad de beneficios, ya que también protegen nuestras células contra el daño oxidativo. Las verduras de hoja verde, el té verde, el cacao, los frutos secos y el vino tinto contienen antioxidantes que ayudan a neutralizar los radicales libres perjudiciales presentes en el organismo.
También es sabido que los alimentos ricos en caroteno, como el boniato, la zanahoria, las espinacas, el melón cantalupo, la col rizada, los grelos, la papaya, el brócoli, el albaricoque, el mango, el melocotón y la calabaza, refuerzan el sistema inmunitario. Esto es, nos hacen más fuertes, nos confieren una mayor capacidad de recuperación y nos preparan para enfrentarnos a los desafíos de cada nuevo día.

Lynn De Merlier
Profesional de la salud
Especialista en nutrición y salud digestiva